Monsieur Fustel

Monsieur Fustel
la table

jueves, 29 de agosto de 2013

Silencio


Pequeño poema en prosa...



Nos quedamos en silencio. Y, hacía frío. Impertinente e inoportuna, aquejaba la más extraña timidez. No era como aquella con que juegan las mariposas, coreografiando en las viseras del deseo. Era más bien silente, taciturna e fatigosa.

Nadie nos había dicho como era, nadie nos había dicho que resultaría. Pero lo que pasó entre nosotros, todavía estaba por verse. Se combinaba pasado y presente en una oración que, ávidamente, clamaba futuro. Afortunadamente logró su cometido.

Salte tantas veces al río, que se había vuelto en mi casa. Solitario y conspicuo, en las más atroz de las falsedades. Me había dejado arrastrar, entumecido, por una corriente apretante, gélida como noche en la cordillera. Y, me dije a mí mismo: “Cuando descubras las razones, quizás vislumbres la senda, quizás halles otro día. Tantas y tan cambiantes estaciones en esta vivencia hosca… tosca, quizás te vaya mejor en otra”.

No tardó en decepcionar la propia  homérica desfachatez. Como la muerte, corazón, tan simple y vacua, tan carente de oportunidad. Dejarse morir no es cobardía, sino únicamente tomar control de la propia indolencia, evitar la extenuante tarea de aprender a amar.


Pero, me desdije…  y, me dejé nuevamente vivir.




miércoles, 28 de agosto de 2013

El nacionalista

Ha matado indios con su bravo arcabuz
Todavía recuerda la Puna el estruendo de la pólvora moderna
Los llantos de las indias guerreras que vieron perecer a sus hombres en la guerra
Ch'axwa llanto y pena
Los pajonales aún conservan tibio el clamor de una era que no acaba, y nadie sabe donde empieza
Ha matado indios en la pampa impetuoso, con coraza
Y ahora se dirige a la selva, a enfrentar con arcabuces al pequeño indio de arco y flecha
Ha de ofrecerle espejos, baratijas y cualquier cosa vieja
Avanza implacable el colono imperialista
Recientemente disfrazado de nacionalista e izquierdista
Defiende con creces los frutos de esta tierra, aunque el no los cultiva ni le canta a las estrellas
Se bate en discusiones con múltiples adversarios
Al final del día, todos son sus enemigos Y continúa su marcha, aclamado por peculios, solitario al fin y al cabo
Se sigue contando a si mismo un relato vanagloriado
Para rescatar de la mar a una vieja doncella, que por la inclemencia de los siglos
Se embelesa más por vieja que por doncella
Solitario y triste, insiste con sus falsas proezas

Frontera



…No les importan nuestros niños
No les importa nuestros sueños
Y sacan a la gente de sus tierras
Nos dejan el desasosiego egoísta  
Y la nostalgia de haber vivido…


El sabía que más allá de la frontera cada tarde
El sol se fugaba, rebelde y solitario
Quien sabe a dónde, quien sabe con quién
Y se fue persiguiendo algún sueño sobrevalorado
O quizás esperando que el mismo le llegara
Cual regalo de enamorado, desprendido y opulento
Sobre cuatro ruedas malgastadas
Le acompañaban otros diez, con la misma expresión de ilusión
Aunque no sabían muy bien por qué
La misma expresión temerosa y angustiada
Que disimulaban aún sabiendo muy bien por qué
Y lo único que queda por decir
Es que se fueron, se marcharon, se atrevieron
Y lo único que queda por decir
Es que se adentraron, más allá de la frontera



lunes, 26 de agosto de 2013

La Partida




Se fue clara y tardía
A conquistar la mar
A darle voz y esperanza
A la última arbolada que queda en la ciudad

Se fue y me dejó pensando
‘Tanto y tan poco presente acumulamos
Por un mañana en que
Ya no tendremos nada que contar’

Ya no sé si fueron sus ojos
Su prosa o su impetuosa forma de amar
Pero siento que me falta
Que se ahogan mis palabras
Entre voluntades y pretensiones
Y el deseo infantil de volverla a mirar

Siento que te falto
Y que esa ausencia es mi botín
La notoriedad del tipo que no fui
El que sin reclamos
Dejó que te marcharas

Siento al fin
Que en algún rincón de tu pecho
Mi indiferencia
Cada vez más silente
Cada vez más vacía
Se deja arrancar
Con tus maneras altruistas




viernes, 23 de agosto de 2013

De las hojas




De las hojas que caen esta tarde te cuento
Para recitarte lo que se llevan desde la majestuosidad de las ramas
Hasta la vida dura en el suelo
No fueron expulsadas por el señor árbol que las cobijaba
Es una decisión que la tomó sólo el tiempo
Con la colaboración disimulada del viento

De la audiencia que se conglomera
Al pie de algarrobos, arces y cedros
Para escuchar las últimas sonatas que compone el coro
De sus hermanas alborotadas por el poniente
Antes de que de su canto se desprenda
La inevitable estación de pasar de intérpretes a concurrentes
De blancos sonidos suspendidos
A murmullos crocantes sobre el heno

De la sinfonía silente que orquesta y dirige
El señor céfiro te refiero
Para que no se nos olvide el desprendimiento
Con que por las tardes otoñales, ese patrono
Nos comparte sus arreglos expelidos
Gracias a la interpretación exquisita de los pétalos
Las manos virtuosas de los macizos
Allá en el huerto…

De la calidez de los tonos agrisados
En esta tarde añublada en que salgo a volarte
De la tersura de los campos
Cuando no se oye nada más que nuestros aleteos
Agitados y compañeros
Y de la tibieza que produce ese tímido rayo de sol
Que en la lejanía se avista
Para acompañar la balada de la floresta



Infancia



No cabe duda los amores de un niño
Son  los más amorosos
Inocentes y tersos pero jamás pretenciosos
El día gris y un pino mojado
Un cielo lloroso
Y el intento fallido de un discurso orgulloso

No es objetable, los amores de un niño
Siempre tan respetuosos
Los besos no aspiran más allá que unos cachetes rojos
Se ocultan y se miran ¡vaya algarabía!
Hasta se ponen graciosos
Al final del día ya sabe ella de su tan buen mozo

No se discute que estos amores
Son en verdad memorables
Con proezas y hazañas por demás realizables
Un príncipe y una dama
Algún mal surreal
Y el ostentoso andar hacia un rescate envidiable

No cabe duda los amores de un niño
Son los más amorosos
Soñadores y tiernos hasta un poco angustiosos
La nostalgia de verla partir por la ta
Para en la mañana encontrarla radiante y hermosa
El peso de verla con otro
Y la fugacidad del olvido a la espera de otra

No cabe duda los amores de un niño
Son los más amorosos…


Aconsejo leer acompañado de esta canción



Le Voyeur




Debo confesar que te traicioné
Con la ventana
Con la esbelta ninfa que se asomaba
Detrás de aquel cristal de catedral
Te traicioné
Pero sólo fue con la mirada
Traviesa y permitida
Así actúa siempre, rebelde y alocada

La vi por la rendija
Supe que estaba en la ducha
Y me imaginé como sería
Su esbelta y juvenal figura
La piel humedecida
De sus nalgas ruborizadas
La juventud de sus pechos
Que apenas en sombra
Se me asomaban

Te traicioné con la mirada
Y tal vez también con el deseo
Irrealizable por supuesto
Si consideras el abismo que separa
Su ventana de la mía




miércoles, 21 de agosto de 2013

Reivindicación



Dime adonde marcho cariño…
La pampa helada sopla la constancia de mis sueños
Dime adonde marchas cariño
Te solté las amarras y te fuiste monte adentro

Dime quién lo hizo cariño
Acaso fueron ellos o fui Yo

Dime quien nos ha mentido cariño…
Nos prometió riqueza y modernidad  como horizonte
Acaso fueron ellos o fui yo
Por querer imitar algo que no nos corresponde

Dime quién lo hizo cariño
Acaso fueron ellos o fui Yo





martes, 20 de agosto de 2013

El Camote



Están quemando camote dijo mi madre

Vaya a saber usted si se trata del fruto

O de la incandescente llama con gustan arriesgarse los enamorados

Lo cierto es que olía a camote quemado

-Bueno en ese nido no comerán tan rico el día de hoy- pensé

Quizás tampoco coman juntos

Él en la sala y ella en la habitación

Quizás también se queden a ayunar

Hasta que la siempre inoportuna rutina se interponga

Y les haga retomar su ritmo acelerado

Solitario y cargado de añoranza

Añoranza de verla quieta, sobre el almohadón de su pectoral

Añoranza de charlar al compás de los bocadillos

Añoranza al fin de abrazarlo por cualquier motivo o razón

Lo cierto es que en alguno de los nidos de al lado

Están quemando camote




El Nido



En un rincón de su jardín, anidé mi soltería

Esperando que la encuentre sin adornos ni sangrías

Porque mi economía es la del viento

Se va sin pedir regresos, no conoce la pérdida

Sólo el paso implacable del tiempo

Ese transcurso solemne que no deja de envejecerme

En algún escondrijo de su pensamiento

Habrá sabido quedarse, zurcida mi simpatía

Como corrección de tela rancia

Sobre la santigua expresión de su sonrisa

Porque mi indumentaria no es adorno

Ni exhibición de vivos colores, ni de boatos aderezos

Es un plumaje fino, sí

Que se endereza mientras vuelo

De vuelta a ese cálido rincón donde le anidé

Mis mejores deseos


La visita



Cuando alzo vuelo por otras florestas, conozco a otros gorriones y sus sabrosas catilenas...
yo le canto a esos cantores, compañeros de serenas... 


Yo vengo desde lejos
Trocando costumbres
Entre encantos y ritmos
Entusiasta por saber

Traigo entre mis clavijas
Historias de amores
Pintando melodías
Interpreto colores

Ya me voy compañeros
Prometo que volveré
Les dejo mis canciones
¡Para cantar las de ustedes!

Trovando sus memorias
Les haré trascender
A cambio solo pido
No pierdan sus ilusiones


Más




Yo también quiero más
Más de ti, más de mí
Quiero saber dónde se esconde
La candela que causa el temblor de tus caderas

Yo también quiero más
Darte más, ni poco ni mucho
Sino y siempre más
Por tus rincones asombrados y su incredulidad

Más verde, ni igual ni disímil
Seguro ausente de equidad
Después de todo te voy a sosegar
Entre complacencias, incógnitas y controversias

Así, yo también te quiero más
A la vez que voy fulgurante y fatal
Me arden estas ganas de quererte más
Me pierdo, te encuentro, tus piernas y yo, incondicional

Me reflejo, me incomodo
Te repito certero y verdadero
Te quiero y me aviva el riesgo
De quererte, entre tonadas ardientes, cada vez más




Dos




Dos no está mal
No está para nada mal
Si consideras que a los tropiezos de uno
El otro siempre puede aguardar para atajar
Imagínate entonces
Que somos dos hojas al viento
El vuelo desordenado de tú, primera
Servirá de inspiración para el desorden de mí, segundo
Tal vez estás contando demasiado
Quizás sería mejor que lo dejes sumar
Cada minuto que yo pierda
Se sumará al tiempo que me sabes dar
Y por obra y arte ausente de matemática
Verás que no existe teorema
Que pueda explicar la irracionalidad de esta atracción
Porque dos no está mal
Si consiste en la suma de mí con vos
Si dejamos de lado a los impares
Y nos asimos a las virtudes de los equivalentes
Los que se acompañan
Los que se intentan al calor de la simultaneidad
Ya verás que lo que estuvimos perdiendo
Nos enriquece, si la pérdida se vuelve compartida
Si las lágrimas las derramamos juntos
Verás como aprenderemos finalmente
El tan subestimado arte de llorar
Si te quedas conmigo esta noche
No querrás más dejar de soñar con esta coincidencia
Porque lo que no nos separa
Nos ilumina, nos ilustra y nos encamina
Y porque sin ti me hallaba pobre
Pero prefiero seguir pobre a lado de tu sonrisa
Ya me hice la idea
Ahora me va bien en la vida
Y no es por nada más que por esta extraña casualidad
Ahora si no me cabe ninguna duda
Que dos, contigo, no está para nada mal




lunes, 19 de agosto de 2013

Rincón



Por la mañana él la mira, en el rincón de la hojarasca
Verde olivo
Y se alista frente a su espejo de farsas

No es atrevido, no conoce la maña, apenas guiña el ojo
No la saluda y es reticente a la charla

Busca su mirada…
Pareciera que está muy ocupada…
Ycuando logra captarla…
Bueno en realidad…
En realidad no pasó nada…

Nada… no espera más nada, a veces poco, a veces es bien mirarla un poco
Después de todo en realidad no es nada, o es suficiente y deja de ser simplemente nada…

Ella camina, canta en silencio y baila mientras salta
Él, que la busca, ya se dio cuenta, y ya piensa que la tiene bien vigilada

Seguramente estas palabras sugieran una romanza,
Cuando en realidad son cotidianas

Aburridas y rutinarias


Pero que sirvan de manifiesto, para aquellos que lo observaban, que por las tardes él, en el mismo rincón, la buscaba


Sencilla



Entonces, cuando trino y rimo, me salen algunos elegantes y cursis villancicos… los más enamorados para mi gorriona, la que acompaña mi vuelo fugaz y efusivo.



Citadina dejando al sol en desconcierto
Y el aguacero queda flojo o turbulento
Que ella desee no es humano su contento
Se transfiguran las sonrisas y los cerros

Una guitarra bastón que conduce al ciego
Que aprendió a ver más allá de su encierro
Quizás llueva en la tarde quizás entre marineros
Quizás las brujas sean ensambles musiqueros

… Si te miras por la tarde en el espejo
Se refleja en tu simpleza el universo
Y si te peinas con el trazo de un destello
Ya no brilla por su cuenta ni un lucero…

Hay un camino que conduce hasta el sosiego
Después de horas de agitar sus recovecos
Se escribe solo hasta el más sabio pensamiento
Cuando descansa la mañana entre sus sueños

 Ya tiene sueño y pudor el techo viejo
Después de tanta efusión en su opuesto
Alimentada la utopía y manifiesto
Que el amor es estar con ella y nada menos

… Si te miras por la tarde en el espejo
Se refleja en tu simpleza el universo
Y si te peinas con el trazo de un destello
Ya no brilla por su cuenta ni un lucero…