…No les importan
nuestros niños
No les importa nuestros
sueños
Y sacan a la gente de
sus tierras
Nos dejan el desasosiego
egoísta
Y la nostalgia de haber
vivido…
El sabía que más allá de la frontera cada tarde
El sol se fugaba, rebelde y solitario
Quien sabe a dónde, quien sabe con quién
Y se fue persiguiendo algún sueño sobrevalorado
O quizás esperando que el mismo le llegara
Cual regalo de enamorado, desprendido y opulento
Sobre cuatro ruedas malgastadas
Le acompañaban otros diez, con la misma expresión de ilusión
Aunque no sabían muy bien por qué
La misma expresión temerosa y angustiada
Que disimulaban aún sabiendo muy bien por qué
Y lo único que queda por decir
Es que se fueron, se marcharon, se atrevieron
Y lo único que queda por decir
Es que se adentraron, más allá de la frontera
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